Tráquea
La tráquea empieza inmediatamente debajo de la laringe (caja de voz) y va del centro de la parte frontal del cuello y termina en detrás de la parte superior del esternón. Aquí se divide para formar dos ramas que entran en las cavidades pulmonares. La tráquea forma el tronco de un árbol de cabeza y es flexible, parecido al tubo de una aspiradora, para que la cabeza y el cuello puedan girar y doblarse durante el proceso de respiración. La tráquea está hecha de tejidos elásticos y fibrosos y de un músculo suave con cerca de veinte anillos de cartílago. Estos anillos ayudan a que la tráquea se mantenga abierta cuando hay movimientos bruscos del cuello. La tráquea tiene un forro que incluye células que secretan mucosa y otras células que lucen como vellos diminutos. Esta mucosa atrapa pequeñas partículas de basura y el movimiento de los vellos agita la mucosa hacia fuera del pasaje respiratorio, manteniendo los pulmones y el paso del aire libre de desechos. En la medicina rusa tradicional existe la idea que de frotar el pecho con grasa de cerdo cura los resfriados. Se pensaba que los fomentos de mostaza y los caracoles hervidos en cebada eran muy efectivos y nadie sabe aun cuáles son los ingredientes reales de los primeros tónicos “cura todo” y del aceite de caracol. Ahora se cree que la mejor medicina es descansar, guardarse en calor, beber muchos líquidos y comer alimentos bien digestivos. Suena mejor... y ciertamente debe oler mejor.